español

english

TEXTS._OF_ARTIST._A_house_might_be_a_lethal_weapon_%282014%29.html

> CURRÍCULUM VITAE

> TEXTOS

> INSTALACIONES

> OBRAS

> VÍDEOS

> TEATRO

> CONTACTO

> INICIO

CONTACTO.html
CURRICULUM_VITAE.html
INSTALACIONES.html
OBRAS.html
VIDEOS.html
TEATRO.html
ENRIQUE_MARTY_1.html

> CATÁLOGO

CATALOGO.html
TEXTOS.html

> CONTENIDO EXCLUSIVO

CONTENIDO_EXCLUSIVO.html


Cuando Peter Swinnen me propuso hacer una intervención en las oficinas de Vlaams Bouwmeester en Bruselas, decidí acometerla con una estrategia parecida a la que utilicé hace un tiempo para la Speel-Vandenbroucke residence realizada por 51N4E. En esa obra, los propietarios y residentes de la casa, Julie Vandenbrouke y Michel Speel deben vivir enfrentados con sus dobles siniestros, convertidos en muñecos, (recurriendo aquí al sentido freudiano de la palabra, unheimlich en alemán). La propuesta en este caso es una invasión espacial y conceptual mediante la introducción de un elemento perturbador. Un “tour de force” a ellos y al espacio.


En el cuartel general en Bruselas de Vlaams Bouwmeester, la invasión no hace referencia a las personas, sino a la razón de ser de este espacio, creando un contrasentido mediante el hecho de mostrar una arquitectura que no es tal, sino simple construcción indiscriminada.

Para ello me propongo crear un muestrario de oficina inmobiliaria como ente parasitario que crea desconcierto en el visitante por su concepto, realización y situación geográfica, que contradicen fuertemente el lugar, las oficinas del Vlaams Bouwmeester, que lo acoge.

Esta intervención creará en el espectador una sensación de duda e incredulidad, o bien puede, incluso, que no sea percibida por el visitante, o si lo es, que esto ocurra de una forma lateral. Entonces, puede que el efecto sea aún más interesante. El visitante a las oficinas podría tener la sensación de que es un proyecto urbanístico apoyado por el Vlaams Bouwmeester , lo que crearía un interesante y brutal contrasentido, al ser estas casas realizadas, como se cuenta en el texto, “Las tres Casas “sin ningún tipo de consciencia. Sus resultados, aunque grotescos, podrían ser geniales, pero inconscientes, solamente apoyados en una serie de errores y falta de previsión. Así, estas casas son un McGuffin. Un punto de arranque, que parte evidentemente de un hecho intrascendente pero que me sirve como excusa para reflexionar sobre la intangibilidad de la idea. La vuelta de tuerca necesaria para enfrentarse a un código de representación, sea en el arte visual como en la arquitectura. Un camino de ida y vuelta entre el proyecto y la realización de un proyecto, sea arquitectónico, artístico, cinematográfico etc.





El proyecto se articula en dos partes



Fase 1, privada.
Esta primera fase se compone de tres maquetas de las tres casas de mis tíos. (Aquí se complementa con el texto de las tres casas)

    

1-La casa del primer piso extremadamente bajo.
2-Casa laberinto en espiral.
3-Casa con el espantapájaros, autorretrato de mi tío.


Al pensar en la realización física del proyecto, barajé varias posibilidades paa elegir aquella que conceptualmente se adaptara mejor al significado, que en cierta forma, debía resultar contradictorio y algo confuso para el espectador. Elegí un modo de actuación que es el siguiente:


-Como primera medida, no iba a prestar atención a la exactitud representacional, es decir, me iba a apartar, por considerarlo limitativo, de todo lo que fuera una mera recopilación de documentación exhaustiva de las casas.
-Como segundo punto de actuación, ya que había volcado estas tres casas en muchas otras obras de una forma, a veces obsesiva, pensé que, como medida quirúrgica, me basaría únicamente en la representación de mi memoria sobre estas casas. Este sería el primer punto de interés: mis recuerdos sobre estas casas desde un punto de vista personal y puede que subjetivo, lo que nos lleva a un tercer punto de actuación.

-Al plantearme la realización física de las obras, me pareció importante tener la mínima implicación manual posible en ellas. Así que acudí a una empresa de la zona, una inmobiliaria que se encuentra cerca del lugar donde están las casas y les encargué hacer tres maquetas. Para ello, simplemente se las describí, no les presenté ningún plano, ninguna foto. Les dije como quería que fueran: lo más esquemáticas posibles y con solo un lado terminado. Basándose únicamente en mi descripción verbal, ellos hicieron las maquetas. También les pedí un cierto acabado tosco, rudo, sobre todo en el lado “terminado”. Este acabado tosco recuerda el de algunas maquetas que recuerdo haber visto en inmobiliarias de la zona de Toledo donde están situadas las casas, que no tenían ese acabado pulcro típico de este tipo de maquetas.


Casa 1: Casa que tiene el primer piso con una altura máxima de 170 cm. La maqueta está realizada entera pero se le puede quitar el piso de arriba para poder ver el interior. Aquí vemos unas siluetas en un círculo rojo que indican la proporción de mí mismo a los 4, 8, 12 y 17 años. Estas siluetas nos llevan a las esculturas que representan las siluetas sobredimensionadas. Para realizar estas figuras acudí a una empresa que realiza trabajos volumétricos de todo tipo. Les llevé fotos de mí mismo en las cuatro edades y les pedí que las representaran con un acabado similar al de los muñecos que se usan en las maquetas para comprobar la proporción humana, pero en una escala sobredimensionada. La más grande mide unos 60cm. Esta pieza me retrata en las cuatro edades, que representan la extraña sensación de que la casa se va quedando pequeña a medida que creces, algo que puede resultar cómico pero que a la vez es muy siniestro (en el sentido freudiano) ya que muestra como, según uno crece quizá tiene que encogerse y plegarse ante la sociedad o ante los demás, mientras que cuando eres niño vives en una especie de escudo de protección. Esto contradice la idea de la casa como lugar de protección, una casa que resultaba para mí cada vez más incómoda.


Casa 2: Casa estructurada como un laberinto de dormitorios, que para mí se mueve entre lo que parece una representación laberíntica mental y un rizoma paranoico. Como, por

ejemplo, la fascinante idea de tener que pasar obligatoriamente por un dormitorio para llegar a otro. Convirtiendo de esta forma el dormitorio en un lugar de paso...
La piscina de esta casa está también resaltada, una piscina excesivamente profunda y corta. De nuevo, un espacio al que sus dimensiones convierten en “inhabitable”: aquí, inutilizable.


Casa 3. Mi tío, único constructor de la casa, (hecho del que se encontraba muy orgulloso, por otro lado la casa era de una extrema simplicidad) coronó la construcción con un espantapájaros que él consideraba un autorretrato idéntico y totalmente fidedigno, lo que promueve un rápido análisis psicológico que oscila entre la autorrepresentación y la firma. En la maqueta, siguiendo la misma estrategia de mi representación en cuatro edades, aparece sobredimensionado.



Esto nos lleva a la segunda fase, que podríamos considerar pública.


En España, desde los años 80 ha habido una masiva construcción indiscriminada de casas, chalets, adosados y urbanizaciones que se ha llevado a cabo sin respetar ningún plan urbanístico o recalificando terrenos fraudulentamente por parte de la administración, que se ha visto envuelta en hechos gravísimos de corrupción.

La mayoría de estas casas se han hecho incluso sin la intervención de un arquitecto, sin pasar por ningún tipo de filtro ni control estético ni de calidad ni de relación con el entorno. La construcción masiva ha dado lugar a que, a partir de 2008, todo el país se haya visto afectado por un hecho sobrecogedor: en la actualidad existen multitud de estas construcciones, ciudades enteras, que se encuentran detenidas, a medio hacer. Ciudades fantasma en la que no vive nadie y en la que la mayoría de las casas se encuentran en los cimientos. Esta situación se extiende en masa por todo el país y, si bien las construcciones indiscriminadas producían monstruos, estas mismas construcciones, sin terminar, se mueven entre un monumento siniestro al sinsentido y algo con un punto mórbido de belleza.

Las tres casas de mis familiares fueron construidas en los 80, el germen de la fiebre constructora en España, que alcanzará su cúspide en los años noventa y principio de los dos mil.


Para la realización física de esta segunda fase vuelvo a recurrir a mi memoria. Cuando era niño, me atraían mucho las acuarelas que se hacían para representar lo que sería la obra terminada que se podían ver en los escaparates de las inmobiliarias, siempre con mucho color y representando de una forma idílica lo que sería la vida en estas casas. Estas representaciones en acuarela dieron paso a las imágenes generadas por ordenador, pero yo he querido mantener el formato pintura por adaptarse más a lo que yo recuerdo y tengo en la cabeza. Hice un recorrido por varias de estas ciudades fantasma (como digo es fácil encontrarlas), hice fotos y después pinté yo mismo las acuarelas. Aquí sí que hay una implicación manual por mi parte y es mi única intervención en este sentido.

Por un motivo sencillo, no pude encontrar a alguien que reprodujera exactamente la idea, las pruebas que hice no resultaron, así que decidí hacerlo yo mismo tratando de imitar el estilo representativo de estas acuarelas. Estas pinturas son un contrasentido total ya que muestran casas sin terminar, abandonadas, llenas de escombros, en lugares sucios donde no hay nadie en kilómetros a la redonda.





Estas acuarelas/anuncio pasan de ser un vehículo de propaganda comercial a evidenciar una situación paradigmática. Estas construcciones están paradas desde hace años y de esta forma han dado lugar a la idea nietzscheana de las ruinas que se evidencian antes de estar construido el edificio. Como si el proyecto final hubiera sido ese desde el principio. Para apoyar esta idea, encargué hacer lo que será el colofón: la maqueta de una casa en cimientos, a medio construir. Una contradicción en sí misma, mostrando que el proyecto final es permanecer sin finalizar.

· A house might be a lethal weapon (2014)

Texto leído en la charla de inauguración de "A house might be a lethal weapon" en el Atelier Vlaams Bouwmeester, Bruselas, Bélgica (2014)

DESCARGAR en PDFTEXTOS._DEL_ARTISTA._A_house_might_be_a_lethal_weapon_(2014)_files/Una%20casa%20puede%20ser%20un%20arma%20letal%20%282014%29.pdf

> DEL ARTISTA

> ENTREVISTAS

TEXTOS._ENTREVISTAS.html
TEXTOS._DEL_ARTISTA.html

> ARTÍCULOS / TEXTOS

TEXTOS._ARTICULOS___TEXTOS.html

ver INSTALACIÓN

INSTALACIONES._Una_casa_puede_ser_un_arma_letal._Atelier_Vlaams_Bouwmeester._Brussels._Belgium_%282014%29.html

ver OBRA

OBRAS._Una_casa_puede_ser_un_arma_letal_%282014%29.html